¿Cómo se conecta la inteligencia emocional y la oratoria?

30 diciembre 2022

¿Alguna vez te has encontrado en una situación en la que querías decir algo, pero no lograste transmitir tus ideas de manera clara y concisa? ¿O tal vez has tenido una conversación en la que las emociones tomaron el control y terminaste discutiendo en lugar de llegar a un acuerdo? Si te has sentido identificado con alguna de estas situaciones, es probable que hayas necesitado un poco más de inteligencia emocional y habilidades de oratoria.

Pero ¿qué es exactamente la inteligencia emocional y cómo se relaciona con la oratoria? A continuación te contaremos todo lo que tienes que saber para controlar tus emociones y mejorar tu comunicación. ¡Sigue leyendo!

Relación entre inteligencia emocional y la oratoria

La inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer, comprender y manejar tus propias emociones y las de los demás. Se trata de ser consciente de tus sentimientos y saber cómo expresarlos de manera apropiada. Por otro lado, la oratoria es la habilidad de hablar en público de manera efectiva y persuasiva.

Cuando combinas la inteligencia emocional con la oratoria, obtienes una comunicación efectiva que puede mejorar tus relaciones personales y profesionales. Pero, ¿cómo se logra esto exactamente?

Para empezar, la inteligencia emocional te permite identificar tus propias emociones y comprender cómo afectan tu forma de comunicarte. Por ejemplo, si te sientes enojado, es más probable que te expreses de manera más brusca y tal vez incluso agresiva. Por otro lado, si te sientes triste, puedes tener dificultades para expresar tus pensamientos de manera clara.

La inteligencia emocional también te permite reconocer las emociones de los demás y cómo estas pueden afectar su forma de comunicarse. Esto es especialmente importante en situaciones de conflicto, ya que puede ayudarte a comprender por qué alguien está reaccionando de cierta manera y cómo puedes abordar la situación de manera más efectiva.

La inteligencia emocional y el habla

Además, la inteligencia emocional te permite controlar tus emociones y expresarlas de manera apropiada. Por ejemplo, si te sientes enojado, puedes tomar unos minutos para calmarte antes de hablar para evitar decir algo que puedas llegar a arrepentir. De esta manera, puedes evitar que tus emociones te controlen y lograr una comunicación más efectiva.

Por otro lado, si estamos nerviosos al hablar en público, es importante reconocer este sentimiento y tratar de controlarlo para no transmitirlo al público. Si somos capaces de gestionar nuestras emociones, podemos hablar de manera más clara y coherente y evitar confusiones o malentendidos.

Además, la inteligencia emocional también nos permite leer las emociones de los demás y adaptar nuestro discurso en consecuencia. Si vemos que nuestro público está aburrido o desinteresado, podemos cambiar nuestro enfoque o nuestro tono para hacer que nuestras palabras sean más atractivas o interesantes.

Por último, la inteligencia emocional también nos ayuda a conectar emocionalmente con nuestro público. Si somos capaces de transmitir empatía y comprensión hacia nuestro público, ellos se sentirán más cómodos y receptivos a nuestro mensaje.

La intensidad en la oratoria y la función de la inteligencia emocional

Como vimos, la inteligencia emocional es la habilidad para reconocer y manejar nuestras propias emociones y las de los demás. Y la oratoria es la capacidad de expresarnos de manera clara y efectiva a través del discurso. En ambos casos, la intensidad de la voz es un elemento importante que puede influir en cómo nos perciben los demás.

Cuando hablamos con una voz suave y tranquila, podemos transmitir calma y confianza. Por otro lado, si hablamos con una voz fuerte y enérgica, podemos dar a entender que estamos seguros de lo que decimos y que somos capaces de liderar o influir en los demás.

En la oratoria, la intensidad de la voz puede ser utilizada para enfatizar puntos importantes y captar la atención del público. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que una voz demasiado alta o demasiado baja puede distraer o desconcentrar a la audiencia.

Por este motivo, la inteligencia emocional nos permite reconocer y gestionar nuestras emociones mientras hablamos, lo que nos permite controlar la intensidad de nuestra voz y evitar que se convierta en un factor distractor o distorsionador.

La oratoria y las emociones

Conclusión

En conclusión, la inteligencia emocional y la oratoria están estrechamente relacionadas y la intensidad de la voz es un elemento que puede influir en cómo nos perciben los demás. Por lo tanto, es importante prestar atención a cómo usamos nuestra voz y trabajar en nuestra inteligencia emocional para poder expresarnos de manera clara y efectiva.

Clases con Jesús Calderon para hablar en público | Comunica con Impacto

Pasé más de 20 años con miedo y vergüenza a hablar en público, me sudaban las manos, sentía la cara caliente, no sabía qué decir, al final nadie me entendía muy bien la idea, etc. Se me fueron muchas oportunidades de trabajo, de relaciones, de sentirme bien conmigo mismo.

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