¿Cómo perder el miedo a hablar en público?

29 marzo 2022

El miedo a hablar en público también es conocido con el término de “Glosofobia”, el cual significa “lengua” y “fobos”, que en griego quiere decir “miedo”. Esta ansiedad al hablar en público es muy común y puede llegar a ser un gran desafío para muchas personas, con el que deben convivir en su día a día.

Existen diferentes grados de este temor, desde un miedo o ansiedad leve, hasta una fobia que puede bloquear la vida de la persona que la padece. Por ello, este pánico a hablar en público no es algo que deba tomarse a la ligera, porque solo aquellas personas que lo sufren, entienden lo mal que la pueden llegar a pasar en una situación así. Algunos de los síntomas más comunes de quienes tienen fobia a hablar en público son:

  • Sudoración en exceso, sobre todo en la palma de las manos
  • Temblores, taquicardia, titubeos y calor interno
  • Ansiedad anticipatoria
  • Mareos, disnea y visión borrosa
  • Rigidez en los músculos del cuello y de la espalda
  • Aumento de la presión arterial
  • Sequedad en la boca

Ahora que ya sabes cuáles son estos síntomas, a lo largo de este post queremos contarte las causas por las que puede deberse este temor y cómo perder el miedo a hablar en público.

Causas del miedo a hablar en público

Está claro que las capacidades para hablar en público no son hereditarias, sino son habilidades que se adquieren a lo largo del tiempo con la práctica. Si bien parece una tarea sencilla, la realidad es que hay muchos aspectos personales que pueden afectar este proceso y generar un temor muy grande.

A continuación te contamos algunas de las causas del miedo a hablar en público:

Falta de práctica

Una de las causas más comunes de hablar frente al público, es no contar con la práctica y las herramientas suficientes para desenvolverse con soltura. Contar con ellas es fundamental para desarrollarse frente a una audiencia.

Perfeccionismo

Si quieres perder el miedo a hablar en público, definitivamente deberás intentar ser menos perfeccionista, ya que la autoexigencia puede inmovilizar e inhabilitar cualquier acción.  Y es que el miedo al fracaso o al error muchas veces hace que la persona cometa esas mismas equivocaciones. Esto también puede estar relacionado a la timidez o al miedo a la crítica.

Experiencias negativas

Para hablar en público sin miedo, a veces es necesario contar con alguna experiencia previa para poder aprender de los errores y seguir creciendo. En ocasiones, una mala experiencia puede bloquear directamente a la persona, por lo que se rehúye y teme volver a cometer el mismo error.

Técnicas para hablar en público sin miedo

Como puedes ver, el miedo a hablar en público es más frecuente de lo que crees. Existen diferentes grados, desde un nerviosismo sumado al titubeo, hasta una parálisis del habla y pánico. En ciertos casos puede ser una patología leve, mientras que en otros puede ser más bien grave.

Es por este motivo que es importante adoptar hábitos y diferentes técnicas para poder hablar en público sin miedo. Presta mucha atención y toma nota de los siguientes consejos que te ayudarán a superar ese temor.

Preparación

La preparación del discurso es clave para sentir seguridad en uno mismo. Lleva tiempo, puesto que no debes dejarlo para último momento. Una vez que tienes listo el material, es importante que lo practiques hasta el cansancio.

Puedes hacerlo frente a un espejo, delante de tus amigos, de tu mascota si quieres, en la ducha o en el coche. Debes ensayar hasta que ya no sientas ninguna duda y ahí es el momento de pensar hipotéticas preguntas por parte del público. Solo de esa manera estarás completamente preparado para afrontar la situación.

Hidratación

Beber mínimo dos litros diarios de agua ayuda al organismo a funcionar correctamente, pero, la falta de hidratación disminuye la retención de memoria y afecta a la concentración. Por este motivo es que siempre es un buen motivo para incorporar agua a tu cuerpo.

Si en la exposición sientes la boca seca y necesitas hidratarte, pues tómate un segundo para hacerlo, verás como el cuerpo se relaja y poco a poco te sientes mejor. Un consejo, el azúcar ayuda mucho a la energía, por lo que sí puedes incorporar un poco de glucosa, como bebidas dulces, ayudará a tu mente y mejora la capacidad de reacción.

Respiración

Sí, parece una obviedad, pero de hecho, cuando una persona está muy nerviosa no respira bien, por lo que la sangre no se oxigena lo suficiente y el organismo comienza a fallar. Por más que en ese momento no te des cuenta, lo que debes hacer es respirar hondo y sostenerla hasta que ya no puedas más. Luego, lentamente, expulsa todo ese aire hasta que no te quede nada en los pulmones.

Repite la cantidad de veces que sea necesario para que tus pulsaciones vuelvan a un ritmo normal y estable.

Conoce tu público

Por último, en la medida de lo posible, conocer a tu audiencia es fundamental para estar preparado. Una de las principales claves a la hora de comunicar un mensaje, es que el receptor pueda interpretarlo, es decir, que lo entienda y pueda procesarlo. Al conocer de antemano hacia quiénes está dirigido tu discurso, no tendrás que temer, ya que sabrás a qué te estás enfrentando.

Una última técnica, es que debes hablarle a una persona a la vez. La mirada siempre fija en el público, pero a una persona en particular. Escoger tres, cuatro o cinco expectantes y en ellos fija tu mirada y alternarla mientras das tu discurso. Lo ideal es que se encuentren en el centro del auditorio, de esa manera parecerá que observas a todos.

A modo de conclusión, ten presente que es muy normal sentir ansiedad, miedo y nervios al hablar en público. Pero eso no es motivo para bloquearse, sino para poner en práctica estas técnicas y empezar de a poco a perderle el miedo.

Si ves que no funciona, siempre puedes acudir a nuestra ayuda para que podamos brindarte las herramientas para trabajar este miedo y poder superarlo día a día a través de nuestros cursos y talleres de oratoria. Lo importante es no darse por vencido y ser paciente. La paciencia y la práctica son la clave del éxito.

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