Bases de un discurso de oratoria exitoso

26 abril 2022

La oratoria es el arte de hablar en público con claridad, precisión y elocuencia. El objetivo es persuadir a la audiencia sobre un asunto en particular. La oratoria, como discurso oral, se diferencia por ser un procedimiento retórico orientado a captar el interés de un auditorio en favor de un argumento o idea, que es expuesto y defendido por un orador.

Características principales del discurso

El discurso de oratoria se caracteriza por ser:

  • Preciso: los temas y argumentos expuestos deben poder ser comprendidos por la audiencia.
  • Verificable: son necesarios hechos comprobables que justifiquen y den validez al discurso.
  • Especializado: debe enfocarse en un área en particular y estar dirigido a una audiencia idónea que pueda interpretarlo.
  • Original: la creatividad y la novedad son la esencia del discurso.
  • Estructurado: la información debe estar organizada de manera clara y ordenada para que pueda ser interpretada por los oyentes.
  • Atractivo: debe llamar la atención de la audiencia y mantenerla activa.
  • Multi contenido: debe tener información variada y, además, estar complementada con recursos audiovisuales.

Tipos de discursos

Todos los discursos tienen un objetivo general, pero hay distintos tipos que pueden ajustarse mejor a tus necesidades:

1.    Discurso narrativo

Tal como su nombre lo indica, es aquel que narra hechos o situaciones a través de una trama y un argumento. El discurso narrativo se encuentra mayormente en textos literarios.

Su principal característica es la intriga, ya que consiste en abrir uno o varios hilos de acción, los cuales no son resueltos hasta el final.

En todo texto narrativo, hay una persona que cuenta los hechos que suceden de manera ordenada: un narrador.

2.    Discurso expositivo

El objetivo principal de este tipo de discurso es explicar una idea, un concepto u opinión. Debe ser un discurso limpio, con poco uso de recursos que puedan distraer al público. Sin embargo, no quiere decir que deba ser aburrido. La claridad de la exposición y la concisión son sus principales características.

3.    Discurso argumentativo

Su principal finalidad es convencer al receptor sobre una cuestión en particular a través de argumentos. Es sumamente importante que la argumentación se dé sin prepotencia ni brusquedad.

Para lograr convencer, el emisor utilizará distintas herramientas que sustenten sus ideas como datos o pruebas. El discurso no puede parecer arbitrario ya que perdería su credibilidad.

4.    Discurso publicitario

A diferencia de otros tipos de discurso, este tiene un objetivo bien práctico: vender un producto o servicio.

El discurso publicitario exige de antemano creatividad, análisis y observación. Sus principales características son: las frases cortas, información fácil de asimilar, la creatividad del mensaje y las palabras, y la exposición fragmentada.

Temas para un discurso de oratoria

Elegir el tema para tu próximo discurso puede llevar días, incluso semanas. Para que ello no suceda, te dejamos algunos consejos:

  • Definir y conocer quién es el receptor del discurso: el contenido de este último dependerá del tipo de público al que te diriges.
  • Tener experiencia en el tema a tratar y que este, además, te motive o apasione.
  • Determinar el enfoque de nuestro tema: ¿cómo lo comunicarás? Según la finalidad del discurso determinarás el enfoque del tema.

¿Cómo hacer un discurso?

Ahora que ya conoces los tipos de discurso y ya has definido su tema, el siguiente paso es redactarlo. La Rhetorica ad Herennium es un tratado escrito en el 90 a.C de manera anónima, que reúne los principales lineamientos de la oratoria y el discurso. Aquí podemos encontrar las partes del discurso clásico:

1.    Exordio

Es la parte en donde se busca captar la atención de la audiencia. Tiene como función marcar el comienzo del discurso y lograr una buena comunicación con el auditorio. Es necesario que el oyente pueda identificarse con quien le habla.

2.    Narrativo

En esta parte se le presenta al público el tema y los puntos más importantes que se pretenden defender. Aunque es la parte más extensa, se aspira a ser breve para no aburrir al público.

Es fundamental ser claro, ya que si la audiencia no entiende de qué va a tratar el discurso, difícilmente siga prestando atención.

3.    Argumentación y refutación

Es el momento del discurso en la que el emisor desarrolla su punto de vista, defiende su teoría y busca convencer a la audiencia mediante datos precisos sobre el tema en particular que está tratando.

Además, el orador presenta los demás argumentos contrarios al suyo, y busca refutarlos mediante pruebas.

4.    Conclusión

Es la última parte del discurso y la más importante, ya que aquí el emisor hace un resumen de todo lo que ya ha dicho. De esta manera, facilita a la audiencia recordar los puntos fuertes de su intervención.

Para influir de una manera más eficaz en el público, el orador busca apelar a los sentimientos y a la emotividad de los oyentes.

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